Jockey Club - La historia completa

En 1926 el Jockey Club Argentino compró  316 hectáreas de tierra, donde se han desarrollado durante todo este tiempo actividades hípicas, deportivas y sociales.


El club cumple un rol muy importante en San Isidro porque aparte de ser el gran pulmón verde del distrito, tiene un importante impacto en la absorción de agua de precipitaciones. Además, del impacto visual de su gran arboleda y superficie verde, tiene un gran rol cultural y social. Cultural por el turismo que trae, por su reconocimiento nacional e internacional, y su prestigio. El rol social, porque no solo lo disfrutan más de 8000 socios, sino que tiene espacios culturales y deportivos para el resto de la comunidad y porque el Hipódromo genera puestos de trabajo para más de 1500 personas.

Hace años en muchos lugares del mundo, los hipódromos han dejado de ser rentables por la competencia de otros juegos y lugares de apuestas. Por eso varios hipódromos, como por ejemplo el de Palermo, han recurrido a formas de alternativas para solventarse, tales como: la introducción de máquinas tragamonedas u otros tipos de juegos, o directamente a través de subvenciones estatales.

Si bien en San Isidro se ha prohibido la instalación de máquinas tragamonedas, el Hipódromo recibe una subvención de la provincia de Buenos Aires. El problema es que este monto ha sido congelando en los últimos años, por lo cual debido a la inflación ha reducido su impacto real. Dentro de este contexto, en el cual el Jockey Club quiere preservar la actividad del Hipódromo, es que busca formas alternativas de financiarse. 
Hace algunos años, el club está debatiendo internamente la venta de una parte de sus terrenos para cubrir el déficit que la actividad hípica comenzó a generarle. Un año atrás se quiso construir un Estadio tipo arena, pero tras la difusión del proyecto y la oposición de los vecinos no se concretó.

En agosto de 2013 el presidente del Jockey Club, Enrique Olivera, presentó una nota (ver nota) a la Municipalidad de San Isidro (MSI) en la cual solicitó la fijación de parámetros urbanísticos del Código de Ordenamiento Urbano  (COU) a fin de poder vender 4,3 hectáreas  ubicadas en la esquina de Av. Santa Fe y Av. Márquez para realizar un desarrollo inmobiliario.

En noviembre la MSI remitió la nota al Honorable Concejo Deliberante (HCD). Luego de una sesión muy larga, donde se votaron varios temas trascendentes como  el presupuesto, la mayoría oficialista aprobó el proyecto a la 1 de la mañana.

Finalmente, esta última sesión duró 12 horas. Se presentó el proyecto modificado sin explicaciones y tras un reducido debate, un día antes de la asunción de los nuevos concejales, se aprobó. 14 concejales votaron a favor y 9 en contra. Así fue como el COU se cambió a Cma1 , habilitando la construcción de departamentos de viviendas y/o oficinas de hasta tres pisos.

El concejal de ConVocación por San Isidro Marcos Hilding Ohlsson votó en contra por las siguientes razones:

1º El Jockey Club –al igual que cualquier propietario de su tierra- tiene derecho a venderla total o parcialmente. En este caso al haber pedido la “fijación de parámetros” se solicitó que se cambie su zonificación para darle valor comercial, algo que con la anterior zonificación no tenía. Esto tiene un triple efecto: 1) valoriza “arbitrariamente” el lote a zonificar, 2) agrega un importante activo patrimonial al Jockey Club y 3) permite disminuir la superficie verde que si bien no es pública, dadas las características y tamaño tiene relevancia significativa para la comunidad del Municipio.

2º La Municipalidad de San Isidro, en representación y defensa de todos los vecinos del Municipio, tiene la posibilidad de otorgar determinadas concesiones al establecer una nueva zonificación, pero también tiene la obligación de lograr razonables compensaciones tanto en lo económico, como en la disposición y el uso de espacios verdes.

3º Pero no puede quedar ahí la compensación que el Jockey Club le da a la ciudad de San Isidro por ese mayor valor que se le permitiría ganar. El Jockey Club podría garantizar la cesión al Municipio de ciertas áreas verdes arboladas para convertirlas en lugares públicos. La cuantía debe ser negociada en función de los parámetros que pretendan obtenerse y de los que estén dispuestos a fijarse.

4º Las contraprestaciones, (cesiones de calles, compensaciones de espacios verdes, equipamiento urbano, estacionamientos, mejoras de circulación y tránsito) se expresan en forma absolutamente vaga e imprecisa por parte del Departamento Ejecutivo y no se condicen con las propuestas del Jockey Club.

5º El Departamento Ejecutivo insiste en proponer este tipo de modificaciones al COU en la última sesión del año, donde también se trata el presupuesto del año siguiente y otra gran cantidad y variedad de proyectos. Esto no ha permitido un análisis transparente del tema y si bien a nivel de las oficinas del Departamento Ejecutivo se vienen realizando conversaciones con la asociación Jockey Club hace tiempo, no se ha posibilitado que el HCD participe con amplitud en el análisis previo a la pretendida aprobación de la Ordenanza.

6º Por otra parte el Departamento Ejecutivo sigue desoyendo la opinión de la comunidad de San Isidro, expresada por diversos concejales de la oposición, pero también por numerosos pedidos de distintas organizaciones sociales y ciudadanas, en el sentido de promover un debate más amplio y generalizado acerca de la Planificación de ciudad a 20, 30 y 50 años. No es posible estar haciendo desde hace varios lustros permanentes modificaciones al COU sin sentarse a discutir el diseño de la ciudad a mediano plazo.

7º A todo esto se agrega la imperiosa necesidad de poner en marcha adecuados mecanismos de Participación Ciudadana, tales como Audiencias Públicas y otros tales que permitan un debate con transparencia acerca del hábitat de los sanisidrenses y los criterios para su cuidado. Casos como el que se encuentra en debate, implican un impacto muy importante en el ordenamiento urbano que requiere un proceso de consenso y no puede quedar al arbitrio del Intendente y sus departamentos técnicos.

8º La delegación de poderes que se plantea con la definición de algunos parámetros, para luego “negociar” entre el Departamento Ejecutivo y el Jockey Club, afecta seriamente la capacidad de decisión que tiene el HCD en una materia de tanta trascendencia como la que se está hablando.

En conclusión, no votamos en contra de que el Jockey pueda vender parte de su patrimonio, está en su derecho a hacerlo. Votamos en contra del modo en que se trató este proyecto, sin un debate adecuado, sin respetar los tiempos, delegando facultades del legislativo en el ejecutivo y sin una correcta evaluación de las contraprestaciones. La iniciativa debe ser re-encausada, ya que tratándose de una decisión que va a transformar una zona central de San Isidro en forma muy relevante, no podemos admitir que se avance sin generar consensos, sin dar lugar a un extenso debate y por sobre todas las cosas sin ser claros y concisos acerca de las obligaciones de las partes.

Cómo sigue

Aunque el cambio ya fue efectuado, esto no significa que el tema haya finalizado. Los pasos a seguir son:

1. El club llamará a una licitación para la venta del predio.

2. El ofertante tendrá que presentar el proyecto.

3. Se deberá realizar una audiencia pública.

4. Se tendrá que aprobar por medio de una asamblea conformada por  los socios del club, la venta del predio.

5. El proyecto deberá ser aprobado por la MSI.

Aún queda mucho por hacer. ConVocación por San Isidro está trabajando sobre la cuestión e irá informando al vecino sobre cada paso en el cual se avance.

Documentación