Propuestas

Queremos reciclar los residuos

tachos diferenciados de reciclaje El cuidado del ambiente y el tratamiento de residuos son cuestiones que nos preocupan a todos. Todos queremos vivir en una ciudad sustentable, limpia, amigable, donde nos respetemos como vecinos y podamos disfrutar del encuentro en el espacio público. Y si queremos una ciudad así, la tenemos que hacer juntos.

Qué hacer con los residuos es un desafío de todas las grandes ciudades del mundo, ya que todos los días aumenta la población mundial, el consumo, y por ende, el nivel de basura generado. En San Isidro cada vecino genera en promedio por día 1,9 kg (más que la media del país que es 1,2kg por persona) y los 292.000 habitantes del municipio generamos 557 tn/día (que equivalen a 93 elefantes). La basura enviada a la CEAMSE fue aumentando año a año desde el 2002 hasta hoy.

Resolver el problema de la basura requiere de un compromiso continuo por parte de toda la comunidad hacia un cambio de hábito. Sabemos que los cambios culturales no se logran de un día para el otro y que requieren de un abordaje integral, involucrando a todos los vecinos del municipio. Este cambio llevará también a mejorar la percepción de San Isidro como una ciudad limpia, verde y sustentable, con una ciudadanía responsable que la respeta y la cuida.

Hay diversas medidas que hay que tomar para disminuir la contaminación y mejorar la calidad de vida de todos los vecinos, entre ellas la separación de residuos en origen. Si los residuos domésticos son separados y clasificados, pueden recibir un tratamiento adecuado mediante el cual se pueden convertir en recursos, en lugar de basura. Para ello, es indispensable la separación en origen, es decir, en nuestro hogar.

Separar los residuos en origen, con el objetivo de recuperar los materiales reciclables, tiene grandes beneficios ambientales, sociales y económicos: se reducen las emisiones de gases que colaboran con el calentamiento global y el cambio climático; se reduce el consumo de recursos naturales renovables y no renovables destinados a la producción industrial; separar los residuos genera puestos de trabajo, y ahorra costos de energía, insumos y entierro (muchos de los materiales pueden tener un nuevo ciclo de vida.).

Si vemos la composición de la basura en San Isidro (según un informe publicado de la UBA en el 2010) vemos que: un 35% son desechos alimenticios, un 13% residuos de poda y jardín, un 15% de plástico, un 9% de papeles, un 5% de cartones y el resto otros residuos. Entonces, casi un 50% es potencialmente compostable y casi un 40 % potencialmente reciclable.

Por ende, en primer lugar, vamos a generar herramientas para que el vecino pueda completar el circuito de la separación de residuos y tenga un lugar donde disponer el material reciclado. Para eso vamos a:

  • Colocar contenedores en todo el municipio específicamente para material reciclable.
  • Generar una recolección y tratamiento específico para poder compostar los desechos alimenticios y los residuos de poda y jardín.
  • Colocar en todos los establecimientos educativos y edificios públicos doble cestos para incentivar la separación de residuos en origen y fomentar a que todos los comercios y empresas con tránsito de gente también adopten los doble cestos.
  • Comprometer a las administraciones de consorcios y encargados de edificios residenciales a generar un circuito diferenciado interno del edificio.
  • Generar otros puntos que reciban material reciclable (podrían ser lugares en plazas, espacios verdes, supermercados, etc).
  • Generar un trabajo en conjunto con aquellas organizaciones y ONG que ya fomentan la separación de residuos.
  • Generar una política más estricta para aquellos que sean grandes generadores de residuos, comprometiéndolos a hacerse cargo de su basura.

Trabajaremos en el cambio cultural con equipos de jóvenes comprometidos y apasionados con los temas ambientales que recorran puerta a puerta todo el municipio concientizando a los vecinos, los comerciantes, edificios residenciales y cada vecino sobre la importancia de la separación de residuos en origen. Los mismos también brindarían capacitaciones a todas aquellas empresas, u organismos que los requieran para sus empleados, o incluso capacitaciones en la vía pública; todo esto orientado a fomentar el cambio de hábito.

A su vez, vamos a potenciar a todas aquellas ONG que ya se vienen ocupando del tema, para que tengan un mayor alcance.

Hace falta una política integral, responsable de gestión de residuos sólidos urbanos, pero también es necesario comprometer a cada vecino del municipio de San Isidro para lograr este cambio.

Vamos a fomentar y facilitar la separación de residuos, para hacer de San Isidro una ciudad más limpia, ecológica y sustentable.