Notas de opinión

En esta sección podrás encontrar el análisis y nuestra opinión sobre las distintas áreas del presupuesto 2018.

El Diablo se esconde en los detalles de una gestión turbia

El Diablo se esconde en los detalles de una gestión turbia

En los últimos 10 años la municipalidad de San Isidro ha aumentado 4 veces sus recursos. En 2007 San Isidro tenía 77 millones de dólares de presupuesto, mientras que en el 2017 tuvo 304 millones de dólares. Pero ¿Alguien piensa que tenemos cuatro veces mejores servicios? ¿Alguien cree que estamos el cuádruple de mejor que hace 10 años en la urbanización de barrios sin acceso a servicios básicos, por ejemplo?

La respuesta es NO. Y no lo decimos nosotros los concejales, lo dicen los vecinos, los usuarios de los servicios. Salimos a buscar la evaluación de los servicios en las calles de San Isidro, y 62% de los vecinos NO ven reflejado el ABL que pagan.

¿Por qué no se refleja el aumento de recursos en la gestión? ¿Dónde está el problema? Después de mirar con lupa la letra chica de lo que presentaron los funcionarios de la Municipalidad en la rendición de cuentas de este año -que es información limitada e incompleta-, descubrimos que el problema está en los detalles. El Diablo se esconde en los detalles que no son visibles a los vecinos. A continuación algunos ejemplos de despilfarro, ineficiencia, gastos ridículos e incumplimiento de metas presupuestarias de la Municipalidad de San Isidro en 2017.

Bicisendas y festivales inexistentes

Para 2017 se proyectó la realización de 30 km de bicisendas en San Isidro, de los cuales el Municipio afirma haber realizado 28km. Pero los vecinos de San Isidro sabemos que estos 28km no existen. Durante la Rendición de Cuentas le preguntamos al secretario de Obras Públicas, y nos habló de los 28 km de bicisenda de Unidad Nacional, y de la vuelta al Golf de Villa Adelina. La bicisenda de Unidad Nacional no se construyó el año pasado, y la vuelta al Gol de Villa Adelina no es una bicisenda. En cualquier caso, las dos obras sumadas no llegan a alcanzar 6km.

Otro ejemplo grotesco es el Festival del día de la Primavera 2017. El Municipio rindió cuentas de asistencia de 9.125 personas a un evento que se suspendió por lluvia, y que no se reprogramó. El evento no ser realizó, pero la plata sí se gastó.

El elefante blanco digital de San Isidro

El famoso portal de datos abiertos, en el que San Isidro ha gastado millonadas, es una plataforma digital que no tiene información actualizada ni contenido. La información que por ordenanza debe ser pública y estar disponible en la Web para todos los vecinos, como contratos públicos, ingresos y egresos mensuales del Municipio, y el Boletín Oficial Municipal o no está cargada, o es publicada con retrasos de meses (como es el caso del Boletín Oficial).

Se puede tener la mejor plataforma, pero si no tiene información, el portal de datos abiertos es un elefante blanco digital.

Gastos ridículos

La falta de información complica nuestro control de la gestión municipal, pero de lo poco presentado en la Rendición de Cuentas 2017, saltan a la vista gastos inexplicables desde la lógica y la buena fé, por ejemplo:

- El árbol de Navidad de la Secretaría de Salud costó más de $ 81.000 pesos en 2017. Esto mientras la unidad de cirugías del Hospital de Boulogne no tiene capacidad para atender a los vecinos de la localidad

- San Isidro gastó $57.300 en cinta ‘peligro’ en 2017. A un valor de minorista (alto) de 200$ x 1000mts, nos da que se compraron 285 kilometros. Eso es como ir hasta Rosario o darle 10 veces la vuelta a San Isidro.

- El derroche en publicidad y propaganda de San Isidro: en este municipio se gastó más en publicidad que en bacheo en 2017. La secretaría de Obras Públicas gastó más de 16 millones de pesos en publicidad y propaganda, frente a 10 millones en bacheo.

- Licitaciones privadas: se han adjudicado por licitación privada, es decir, discrecional del Intendente y sus funcionarios, 280 millones de pesos.

Aumentos en publicidad

San Isidro aprovechó la facultad del Intendente de realizar movimientos de partidas presupuestarias para invertir de manera clandestina en publicidad en un año electoral, como lo fue el 2017. El exabrupto de mayor inversión en publicidad que en bacheo de la secretaría de Obras Públicas es más alarmante cuando observamos que lo presupuestado originalmente en publicidad para ese departamento pasó de 6 millones de pesos a 16 millones en 2017.

Un caso similar es el del departamento de Gestión de Espacio Público. De tener 0 pesos presupuestados para publicidad, terminaron gastando a 6 millones en 2017. Podemos intuir entonces de dónde sale el dinero para los costosos anuncios sobre el proyecto de urbanización de Posse para el Golf de Villa Adelina en partidos de fútbol televisados.

Insistimos, el diablo se esconde en los detalles.

Es claro que las prioridades del Intendente y las de los vecinos no son las mismas, y es por eso que el Bloque de ConVocación por San Isidro no aprobó la Rendición de Cuentas de Posse en el Concejo Deliberante. Los vecinos de San Isidro merecen mucho más. Para empezar, un Intendente con facultades limitadas y sin superpoderes para aumentar tasas y presupuestos a su antojo. También creemos que iniciativas como la reglamentación de la publicidad oficial, y un presupuesto participativo que cuente con la voz y voto de los sanisidrenses pueden contribuir a la mejor administración de los recursos de todos.


Alejandro Lucena, Concejal de ConVocación por San Isidro
Obras Públicas en San Isidro: maquillaje y nada más

Obras Públicas en San Isidro: maquillaje y nada más

Pocas acciones de gobierno e inversiones de recursos públicos son tan igualadoras desde el punto de vista social como las enfocadas en Obra Pública. Una inversión bien realizada en tendido cloacal, en pavimentación, en obras viales, túneles, o puentes mejora la calidad de vida en la ciudad, y trae beneficios para todos los ciudadanos por igual. Éstas obras además, pasan a ser patrimonio de todos los vecinos y trascienden en el tiempo a los distintos gobiernos.

En los últimos años San Isidro no ha tenido una mirada estratégica sobre cuáles son las obras públicas importantes que deben ser desarrolladas o priorizadas. Se ha limitado solamente a mantener la infraestructura básica, que justo es decirlo, ya está construida. Pero no se ha avanzado mucho más en ese sentido. Los únicos avances palpables se han dado cuando los ámbitos provinciales o nacionales han realizado grandes desembolsos dirigidos a determinadas obras ubicadas en San Isidro. Eso es justamente lo que ha sucedido durante 2017. De los $739 millones que el Municipio de San Isidro dice haber destinado a obra pública durante 2017, $310 millones son recursos girados por la provincia de Buenos Aires a través del Fondo de Infraestructura Municipal para construir el paso bajo nivel de la calle Sarratea. Es decir que el 40% de los recursos que se destinan a Obra pública depende de la buena voluntad o buena disposición de otros gobiernos.

Esto evidencia que estamos a merced de decisiones que nos exceden y no dependen de nosotros. Ninguna de las obras importantes que se llevaron a cabo durante 2017, como el ya mencionado paso bajo nivel en Sarratea, el túnel de la calle La Calandria, la construcción de cloacas y desagües en algunos barrios, y las repavimentaciones de algunas calles de Boulogne entre otras, fueron pagadas con recursos municipales. Si mañana por alguna razón externa, se cortase el financiamiento de los otros niveles (cosa que en nuestra querida Argentina sucede más de lo que desearíamos) la obra pública municipal sería prácticamente inexistente.

La gestión de recursos municipales en obra pública en San Isidro consiste en el mantenimiento básico y algo de maquillaje. Nada más.

En este punto nuestra mirada es diametralmente opuesta a la de la gestión local. San Isidro es uno de los municipios más ricos de la Argentina. La realidad es que no tiene un proyecto de inversión en obra pública estructural y sostenible en el tiempo. Estamos a la merced de lo que otros decidan por nosotros. Sobran ejemplos de municipios que con un presupuesto mucho más limitado han logrado llevar adelante grandes inversiones en obras públicas, por ejemplo San Fernando, que en los últimos años ha logrado construir tres túneles ferroviarios con fondos propios. No hay dudas de que San Isidro tiene el potencial y los recursos para hacer lo mismo y más. Lo que falta es voluntad política y un Intendente que realmente se preocupe por mejorar la calidad de los vecinos.

Manuel Abella, Concejal de ConVocación por San Isidro
San Isidro y la ironía ambiental

San Isidro y la ironía ambiental

Si le preguntamos a algún vecino “¿qué es lo que más te gusta de San Isidro?” probablemente nos responda que la tranquilidad de sus calles, sus árboles, o probablemente “que es un municipio verde”. Pero, ¿podemos afirmar con certeza que San Isidro es realmente sustentable y “verde”?. Honestamente, no. Y no lo digo yo. Lo dice la CEAMSE, el relleno sanitario donde diariamente se entierran las 600 toneladas de basura que generamos en nuestro municipio. Sí, todos los días todos los sanisidrenses enterramos 600.000 kilos de basura, lo que nos convierte en el municipio más contaminante del país por habitante. Y el Municipio de San Isidro NO tiene una política ambiental que ayude a revertir estos pésimos y preocupantes índices.

Más allá de algunas medidas esporádicas, como la instalación de contenedores en las esquinas, o un lindo logo de San Isidro sustentable desplegado en los eventos públicos, la realidad es que nuestro distrito sigue estando a la cabeza de los municipios que más contribuyen a la polución de nuestro país. Contrariamente a lo que afirma el marketing político de la Intendencia, en San Isidro se recicla menos del 2% del total de residuos.

Existe además una ironía desde el punto de vista impositivo. El Intendente le cobra una tasa ambiental a comerciantes y empresas con actividades industriales en San Isidro. Esta tasa, que implicó un ingreso de 58 millones de pesos el año pasado, no se cobra por la cantidad de contaminación que genera la empresa, sino por su caudal de ventas. ¿Esto qué significa? Que una empresa grande que no necesariamente contamine pero que facture mucho, puede pagar más en tasas ambientales que un pequeño comerciante que por poner un ejemplo, se dedique a quemar gomas o incinerar basura a cielo abierto. Aún peor, si un comerciante quiere pagar menos, generando menos residuos, simplemente no puede. La tasa presume que los comerciantes van a contaminar, pero no genera los incentivos necesarios para disminuir la contaminación.

Es por esto que concluimos que la tasa ambiental no está destinada a reducir la polución, sino a generar una nueva forma de recaudación para la tesorería municipal. Es una muestra de que la prioridad está en recaudar y no en hacer un municipio más sustentable.

Nuestro municipio está en emergencia ambiental. En pocos años, el relleno sanitario de CEAMSE estará colapsado y el municipio deberá encontrar otra forma de gestionar sus residuos. Sin embargo, este tema no está en agenda.

El análisis de la poca información recibida en esta Rendición de Cuentas, y de la investigada a motus propio, ya que San Isidro no tiene estadísticas oficiales, plazos ni indicadores que permitan medir el desempeño de la gestión ambiental, nos lleva a preguntarnos finalmente ¿Cómo puede ser que un municipio que recauda 58 millones de pesos en conceptos ambientales a su vez sea el más contaminante?

La respuesta no está en los pequeños “ataques de hipo”, ni en las vallas publicitarias que declaran a San Isidro como un Municipio “verde”, está en los manejos poco transparentes de los recursos de todos sanisidrenses.

Clarisa Demattei, Concejal para el período 2018-2021 de ConVocación por San Isidro

Radiografía de un hospital vacío: El Hospital de Boulogne

Radiografía de un hospital vacío: El Hospital de Boulogne

Si con el título de la nota pensaron que hablaba de los 3 pisos vacíos del Hospital Central, o que utilizaba la ironía para retratar lo llenos que se encuentran los pasillos de cualquiera de los 3 hospitales con vecinos intentando conseguir turno para dentro de uno o dos meses, se equivocaron. Hablo de un Hospital olvidado como la localidad que sirve: Boulogne.

El presupuesto total de San Isidro supera los 5 mil 500 millones de pesos. De ese total, $1.224.350.728 es el monto que se destinó a la Secretaría de Salud, un 20% del presupuesto. Eso quiere decir que 1 de cada 5 pesos del Municipio van a la salud de los sanisidrenses. Si analizamos la evolución del presupuesto en los últimos años, vemos que el total para el área de Salud fue aumentando, alcanzando casi un 31% más para 2017 que lo que tuvo en 2016.

Pero ¿en qué se traducen realmente estos números para el Hospital de los vecinos de Boulogne y Villa Adelina, que se atienden en el Hospital de Boulogne?

Si dividimos el presupuesto destinado a la salud por esos 88 mil vecinos que utilizan el sistema de salud municipal, nos da una cifra esperanzadora de casi 15 mil pesos por persona por año, cifra que se asemeja al abono de una cobertura prepaga estándar.

En falta de equipamiento para tratamientos de alta complejidad, en menos gasas, baños sin papel, turnos colapsados, médicos haciendo magia para trabajar con insumos limitados, y pacientes rogando ser atendidos en tiempo y forma. A esto se le suma el desmantelamiento que ha experimentado en el último tiempo el área de cirugías del Hospital. Cada vez son menos los servicios de cirugía que se prestan y mayor la demanda de los vecinos que se ven obligados a recurrir el Hospital Central, muchas veces a contrarreloj y con complicaciones graves, además de la distancia y el tiempo que implica llegar allí en transporte público desde Boulogne.

El Municipio afirma que en San Isidro “la salud es lo primero”, pero si eso es así, ¿por qué es el Hospital de Boulogne el centro de salud más perjudicado en cuanto a los aumentos de presupuesto? En el último año el Hospital Materno Infantil aumentó un 28% su presupuesto, el Central Dr. Melchor Ángel Posse 30%, pero el hospital de Boulogne solamente 24%, por debajo de lo esperable y de lo que necesita. ¿Cómo se justifica la decisión de perjudicar en asignación de recursos a uno de los hospitales de San Isidro que atiende a gran parte de la población más vulnerable y postergada por el Municipio?

Si “la salud es lo primero”, entonces a lo mejor no es una buena idea otorgarle la facultad al Intendente de cambiar y mover partidas presupuestarias a su antojo. Quizás lo mejor sea un presupuesto participativo en el que los vecinos tengan voz y voto. Al fin y al cabo, son quienes viven día tras día las falencias del distrito más rico de la Provincia de Buenos Aires.

Si la Salud es lo primero, entonces SÍ pongámosla primera en la lista de prioridades.

Catalina Riganti, Concejal electa para el período 2018-2021 de ConVocación por San Isidro
Política de Recursos Humanos en San Isidro

Política de Recursos Humanos en San Isidro: Posse tampoco pasa la prueba de los trabajadores


En el análisis de la Rendición de Cuentas del Intendente, la política de Recursos Humanos del gobierno municipal no es la excepción a la regla.

Todos los indicadores apuntan a la mala gestión de los Recursos Humano: aumentos por encima del crecimiento demográfico del Municipio, y un diagrama de la estructura que atiende las consecuencias de los problemas y que concentra los recursos económicos en sus mandos altos.

En primer lugar notamos que en 2017 la planta de Recursos Humanos creció 14 veces más que la población de San Isidro en promedio, (7% vs 0,5%), y no incorporó funciones importantes ni delegadas por la provincia que ameriten dicho crecimiento.


En segundo lugar, remarcamos que esta importante inversión en Recursos Humanos está mal diagramada: hace foco en atacar las consecuencias y no las causas de los problemas. Así, el aumento muy por encima del promedio en áreas de seguridad o de recolección de residuos refleja una mala articulación de la política de seguridad con otros estamentos y la ausencia de una política medioambiental. Esta desarticulación genera un círculo vicioso que se agrava con el paso del tiempo y que obliga a que año tras año se destinen más y más recursos para paliar consecuencias de problemáticas no resueltas estructuralmente.

Un ejemplo concreto de esto se observa en el área de Salud, donde se prioriza la inversión en recursos humanos en áreas de Administración y Zoonosis sobre la inversión en el Hospital Materno Infantil y en Centros de Atención Primaria. Esto es justamente lo opuesto a una política de descentralización y cercanía con los niños y los vecinos más vulnerables.

Podemos ver esto con claridad en el siguiente gráfico:


En tercer lugar, cuando analizamos en detalle las partidas destinadas a recursos humanos podemos ver que, en proporción, crece muchísimo más la inversión en RRHH que la cantidad de empleados de la planta. O sea que el dinero se concentra cada vez más en personal jerárquico, que es equivalente a ascensos no previstos y nuevos cargos políticos que atentan directamente contra la carrera administrativa meritocrática de escalafones. Lógicamente, aquellos trabajadores de planta que se esfuerzan día a día por llevar a cabo su trabajo se ven fuertemente desmotivados frente a esta realidad.

En síntesis, vemos una administración que no sólo le da la espalda a los vecinos sino que también lo hace con sus empleados. Por eso decimos que Posse tampoco pasa la prueba de los trabajadores del municipio.

Nuestra propuesta desde ConVocación

Proponemos un crecimiento de planta basado en los nuevos desafíos del Municipio y alineados con las necesidades de los vecinos. Y una revalorización de los empleados de carrera, con una remuneración digna y basada en en el esfuerzo y dedicación.

También proponemos reforzar las áreas que propenden al desarrollo y a resolver las causas de las problemáticas de los vecinos en vez de aquellas que atacan las consecuencias.

Creemos en una política real de descentralización, dotando de personal idóneo y de recursos los Centros de Atención Primaria, el Hospital de Boulogne y el Hospital Materno Infantil.

Pablo Gianferro, Jefe de Despacho de ConVocación por San Isidro
El Código de Silencio en torno al Contrato de Basura en San Isidro

El Código de Silencio en torno al Contrato de Basura en San Isidro

¿Por qué no se recicla en San Isidro? Omertá ¿Por qué no hay recolección diferenciada? Omertá ¿Es eficiente nuestros sistema de recolección de residuos? Omertá Estas preguntas tan simples tienen su respuesta en un origen desconocido: el contrato de basura de San Isidro y sus prórrogas, y el secretismo y falta de transparencia que encontramos en torno a él.

Omertá es el pacto de silencio utilizado por la mafia siciliana, funciona a modo de código de honor, y es utilizado para ocultar y encubrir a los pares involucrados en los crímenes cometidos. Pareciera que existe una especie de omertá local entre el Intendente y sus funcionarios respecto del contrato de basura con la empresa Cliba, manejado por la Subsecretaría de Espacio Público de San Isidro. A pesar de los reiterados pedidos de información hechos por Concejales y vecinos, no se ha logrado obtener la información por parte de la Municipalidad.

Pareciera que el último contrato de basura se firmó en la década de 1990. No sabemos por cuántos años ni cuándo se venció. Pareciera también que se firman prórrogas recurrentemente a espaldas del público y del Concejo Deliberante, ya que nunca fue publicado.

El Intendente y su subsecretaría esconden y no hablan de ese contrato o sus prórrogas. Sin embargo, de acuerdo con la Rendición de Cuentas, en 2017 se utilizaron $663 millones en la recolección de residuos: un 45% más que en 2016. Ese es el único dato al que tenemos acceso los sanisidrenses con respecto a este contrato. Omertá. No sabemos si contrato de basura incluye la recolección diferenciada o no, si incluye el tratamiento de los residuos o no, su reconversión en materia prima o no, la cantidad que se vuelca en el Ceamse, etc. No sabemos, no quieren que sepamos. Omertá.

La realidad es que, como ha apuntado mi compañera Concejal Clarisa Demattei, se recicla menos del 2% de las 600 toneladas diarias de basura que los sanisidrenses generamos. Vemos campañas publicitarias oficialistas de reciclaje, y la realidad muestra que no se recicla. Es imposible aprobar una Rendición de Cuentas bajo el imperio del silencio en este tema.


Martín Lutufyan, Concejal de ConVocación por San Isidro
Falta de transparencia = Memoria incompleta

Falta de transparencia = Memoria incompleta

La rendición de cuentas es el análisis que el Honorable Concejo Deliberante hace sobre la actuación del Departamento Ejecutivo el año anterior. Se evalúa, nada más y nada menos, que la manera en la que el Municipio ha gastado los impuestos de los vecinos de San Isidro.

El gran interrogante al respecto es: ¿cómo podemos analizar información y datos que no nos brindan? La respuesta parece obvia y también parece obvio que, mucho menos, podemos aprobar una “rendición de cuentas” cuando la misma no ha sido transparente. La información no se pone a disposición en el debido tiempo y forma con lo que resulta difícil saber cómo, cuánto y en qué se ha gastado o invertido.

Hoy en día, el medio para dar a conocer los actos de gestión, es el Boletín Oficial, que se publica en la página web del Municipio (http://sanisidro.gob.ar/app/boletin). Este sistema, tal como se lo utiliza hoy en día, tiene una serie importante de fallas y problemas.

Por un lado, la demora en la publicación o la no publicación de Boletines Oficiales entorpece el trabajo de control y análisis de datos sobre la gestión. Un claro ejemplo son los Boletines Oficiales de diciembre del año pasado, que fueron publicados a fines de abril de este año, con una demora de más de cuatro meses.

Por otro lado, y mucho más importante aún, este ocultamiento de información representa una violación del derecho de acceso a la información que poseen tanto los vecinos como el Concejo Deliberante. La Constitución Nacional garantiza el principio de publicidad de los actos de Gobierno y el derecho de acceso a la información pública a través de los Artículos N°33, °41 y °42. Además, el Decreto Municipal N° 639 de 2004 establece que se disponga el Boletín Oficial a cualquier interesado que lo requiera en un plazo máximo de 10 días hábiles.

El acceso a la información, implica poner en manos de todos los vecinos una herramienta fundamental de fortalecimiento institucional y democrático para que los ciudadanos puedan acceder a la toma de decisiones. Es vital para lograr mayor transparencia en los actos de Gobierno, especialmente en lo referente a la gestión administrativa, la cual surte impacto real e inmediato en la vida de todos y cada uno de los vecinos de San Isidro.


Sofía Carrozzino Casal, Asesora Legislativa de Bloque ConVocación por San Isidro
Licitaciones

Licitaciones

Es curioso que uno recién pueda enterarse de los llamados a licitaciones cuando éstas ya están adjudicadas. Así de tardía es la publicación de los Boletines Oficiales.

Hablando de plazos, vayamos un poco más al detalle. Una licitación privada se cierra, generalmente, una semana después del decreto que la convoca, a veces incluso en menos tiempo aun. Una licitación pública, en cambio, se programa para 30 días después del decreto que la convoca. Hasta acá parecen cosas razonables. El detalle es que los Boletines Oficiales se publican online entre dos y seis meses después de los decretos que contienen.

Un claro actor que sale perjudicado por estas prácticas son todos aquellos proveedores que no fueron invitados a la licitación y que se enteran de la misma una vez que ya está adjudicada (obviamente, el otro perjudicado directamente es el vecino en general, que no pueden enterarse a tiempo de las decisiones cotidianas tomadas por la municipalidad y que los afectan directamente ).

A su vez, al haber menos proveedores en las licitaciones, hay menos competencia y menos oferentes, por lo que el proceso puede terminar con el Municipio eligiendo un proveedor más caro de lo correspondiente. Con la diferencia de dinero generada a través de la convocatoria abierta a licitaciones San Isidro podría invertir en muchísimas cosas que hacen falta, o incluso bajar las tasas de los impuestos municipales.

De la mano de este incumplimiento de la Ley (que exige la publicación en tiempo y forma de todo este tipo de información que nombramos) también se dan ciertas irregularidades al analizar los Boletines (tardíamente) publicados, y son diversos los casos que llaman la atención.

Por un lado, destaca la realización de más de una licitación privada con idéntico fin adjudicada a la misma empresa, y al sumar los montos destinados a ellas exceden el $ 1.255.218, por lo cual corresponde una licitación pública para dicha contratación (es lo dispuesto en la Ley Orgánica de las Municipalidades).

Por otro lado, hay casos de incoherencia con el presupuesto municipal. Un ejemplo de esto es la obra del paso bajo nivel Sarratea: según el Estado de Ejecución el compromiso es de $140.124.035,03 y lo devengado $127.045.946,26, mientras que en los boletines oficiales adjudican $231.361.374, es decir, un 82,11% mayor que lo devengado, y un 65,11% más que el compromiso.

No estamos de acuerdo con el sistema utilizado para esconder información que tendría que estar al alcance de los vecinos en tiempo y forma, y mucho menos con impedir la participación de proveedores. Sumado a esto, la serie de irregularidades en las licitaciones, y la falta de transparencia obligan a ConVocación a rechazar la rendición de cuentas.


Sofía Carrozzino Casal y Felipe Caride