Dolores Meyer Arana

Dolores Meyer Arana

Concejal suplente

Soy Dolores Meyer Arana, nací en Capital pero mis padres vivían en San Isidro como mis cuatro abuelos. No fui al jardín de infantes: jugábamos con mis hermanos al aire libre, en invierno y en verano. Teníamos gallinas, una huerta, árboles frutales, ovejas y un caballo petiso. Fui al colegio Cardenal Spínola desde los seis años hasta el último año, donde me recibí de ‘Maestra Normal Nacional’.

Hice algunas suplencias como maestra allí y en el colegio Labardén y luego trabajé varios años en el colegio Comercial de San Isidro como administrativa y bibliotecaria.

Al nacer mis dos hijos, renuncie y me dedico a la repostería por muchos años. Al mismo tiempo, estudié Escenografía, maquillaje y vestuario en el Auditorio, donde me recibí.

Actualmente me dedico a la venta y a la política, mi pasión. Tengo una diplomatura en Gerenciamiento Público y Escuela de Gobierno local que hice con varios compañeros de ConVocación en el Marín.

Creo que San Isidro debería ser una ciudad amigable con parques y paseos, veredas ornamentadas, una cosya para todos, centros comerciales a cielo abierto, peatonales, veredas amplias, plantas y árboles cuidados. Una ciudad amigable debería incentivar el folklore y el tango desde la educación escolar, bicisendas que unan todo el partido para desistir del automóvil y hacer estacionamientos subterráneos para los que no puedan prescindir de él.

El transporte público debería contar con choferes que tengan un certificado médico y psicológico, junto a una licencia y curso de amabilidad, buen trato y simpatía para con el pasajero, como además con coches en excelente estado. Serían multados por velocidad, y por cruzar en rojo.